Busca dentro del Blog

16 ene. 2016

Daughter - Not To Disappear

Daughter
Not To Disappear
4AD Records
15/Ene/2016


"Resonancia emocional que no emociona"

No se puede negar el impacto que The XX tuvo allá en 2009 y mucho de lo que propició posteriormente siendo un estilo que en las manos y mentes equivocadas el resultado pudo haber sido simplemente insulso. Daughter podría ser el mejor ejemplo de cómo seguir bien por esa linea, banda que apareció en 2013 siendo otra de las apuestas del sello 4AD que desde hace tiempo ha comenzado a firmar propuestas "Indie" bastante interesantes. Siendo éste un trío llamativo por la forma en que ocupa los silencios y el vació como un instrumento más en favor de poner en primer plano la entrecortada y profunda voz de Elena Tonra, quien además de su privilegiada forma de interpretar, complementa con una sugerente manera de expresarse a través de las palabras así como letras de un gran peso en su mensaje.

Aunque parece que un segundo paso en estos casos es demasiado complicado. Lo de The XX con "Coexist" consistió en una regresión donde ante la intención de avanzar decidieron quitar elementos de su ya minimalista música lo cual recayó en un disco que fue menos sustancial y como consecuencia de menor éxito que el primero. Daughter ha tomado otra decisión, tomando la misma atmósfera condensada y calurosa pero decorando más el panel sonoro. Si en "If You Leave" se les etiquetó como Folk-Rock, ahora podría decirse que "Not To Disappear" tiene más semejanzas con el Post-Rock ya que hay mayor presencia de guitarras eléctricas así como también los ambientes tienen más efecto sobre la alteración de las canciones. El amor y la autocompasión son hilos temáticos perfectos para las letras y la música que emana de "Not To Disappear" y si a esto se suma que el grupo ahora trabaja más en armar picos de ruido épico que logran un climax eficaz en algunos actos, el resultado son grandes momentos como "Mothers" donde Remi Aguilella muestra un poco más de fuerza en los platillos, en la misma forma la apertura con "New Ways" es conducida por riffs de guitarra prolongados que dejan un eco y un espectro por toda la atmósfera, pasando por "Numbers" con un magnífico hervidero de toms que mantiene la emoción a la expectativa de algún detonante en la trayectoria (sin embargo nunca ocurre).

Sin embargo, hay algo en Daughter que no termina por conectar con el oyente de forma convincente; y es que a veces es demasiado ensimismado con su densidad de ensueño y sus empantanados movimientos lentos. Poco hace por ser la música quien venga y atrape la atención, siendo al contrario el oído quien entre y se sumerja en él. Lo anterior queda evidente en un par de actos que se salen del guión para ofrecer momentos mucho más emocionantes que hipnóticos; con "No Care" hay un nerviosismo palpitante por su tensa articulación de guitarra y su latido de batería que mantiene todo con el pulso poco más acelerado. En "Fossa" a pesar de sus casi 7 minutos de duración las cosas resultan mucho mejor por sus cambios de ritmo que pueden pasar de ser un lapso de reverberación amena a tomar vórtices de propulsión con mayor atrevimiento en sus ejecuciones ("How" otro gran ejemplo), incluso la de Igor Haefeli, quien pasa de hacer riffs etéreos a finger-picking's más luminosos.

Por ello "Not To Disappear" es desigual en sus momentos más altos y los más bajos, que como una fórmula conocida son canciones predecibles que de un punto A silencioso se dirigen a un punto B con un controlado desborde de ruido. Mas cuando se deciden a buscar qué hay más allá de dejar recaer casi todo en el epicentro que representa Elena Tonra, vislumbran momentos que tientan la fragilidad vocal con la profusión instrumental ("Doing The Right Thing"), algo que debe ocurrir sí o sí en su 3er disco.
/v/AkuEQluH/file.html
CRM Rating: 60%


YouTube | Numbers | Doing the Right Thing |


01. New Ways
02. Numbers
03. Doing The Right Thing
04. How
05. Mothers
06. Alone / With You
07. No Care
08. To Belong
09. Fossa
10. Made Of Stone

Por: José Marr

2 comentarios:

  1. Este disco contiene una belleza lánguida, casi al borde de dejar k.o. al escucha. Yo lo escuche tres o cuatro veces y ya no quiero volver a escucharlo nunca más.

    ResponderEliminar