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3 jul. 2017

Fleet Foxes: Crack-Up

Fleet Foxes
Crack-Up
Nonesuch Records
16/Jun/2017


"Zorros estrenando una cola superior"

Se pueden contar con los dedos de las manos la cantidad de grupos que gozan con una discografía totalmente impecable, con entregas que rebosan no sólo de calidad indiscutida, sino también de personalidad y encanto propio; dentro de esta flamante constelación que baila entre hay una variante rupestre que terminó siendo bastante necesaria. Una de esas estrellas se llama Fleet Foxes, agrupación estadounidense que llamó la atención de Sub Pop Records en 2008 con su EP, The Fleet Foxes, firmando con ellos para después lanzar otro Extended Play de nombre Sun Giant y un par de meses después su celebrado álbum debut homónimo; brillando precisamente por su estética campirana totalmente acústica, llena de armonías vocales y letras amenas que pronto los volvieron tópico por alcanzar lugares altos en muchas listas con lo mejor del 2008.

La merecida actualización a su estilo vino acompañada de una visión más personal de su frontman y letrista, Robin Pecknold, plasmando a través de líricas surreales diversas situaciones de su vida, abordando temáticas más maduras como envejecer, su enajenación con los demás, karma o la decepción de no ser como uno se imagina; todo bien ensamblado en una obra donde cada detalle es pulido al grado de hacer que Helplessness Blues sea un monumento al género. Después vinieron tiempos caóticos para el grupo, tras una gira mundial, Josh Tillman dejó a la banda para poder comenzar una carrera en solitario, Robin Pecknold fue a la universidad de Columbia a estudiar música y artes, y para este nuevo proceso Neal Morgan (baterista de Joana Newsom) se sumo para ayudar en la vacante de Tillman... todo en un periodo de 6 años, mismo que sirvió para canonizar su discografía en los anales de la cultura contemporánea. Ahora los zorros están de regreso como un grupo totalmente distinto, un cambio que podemos apreciar desde el look renovado a uno más sobrio, ¿o van a negar que ahora Robin Pecknold parece Chris Martin?

El primer aplauso va para algo tan simpe como la duración total, Crack-Up se jacta de ser el álbum más extenso del colectivo, así como el que posee menos canciones en el tracklist; no es que se les haya quitado el “miedo” por exprimir sus melodías, más bien encontraron la manera de hacerlo. Los 3 movimientos contenidos en el primer corte dan constancia de cómo pueden justificar rasgueos más fuertes a sus guitarras haciendo un recorrido cinemático sin perder afinidad, de hecho, es la continuación directa al cierre de Helplessness Blues, “Grown Ocean”, por lo que no hay necesidad de cortar el hilo lírico, sino alzarlo hasta niveles desorbitantes y abiertos, a partir de ese punto acoplar los elementos que nos acompañarán los siguientes 50 minutos y desembocar en una balada conectada a la próxima parada. Empezar con una disposición fortuita de querer colocarse en terrenos inexplorados y retadores sin perder cualidades armoniosas, dejar a la vista cuán ambicioso es el trabajo presente y sus posibilidades. “Cassius,-“ y “-Naiads, Cassadies” son lo más cercano que tendremos al ahora antiguo estilo de Fleet Foxes, al que ya nos habíamos acostumbrado, pero dirigiéndolo a una protesta contra la opresión policial a la gente de color y el cómo nos relacionamos hombres con mujeres, aportando bastantes puntos de vista que muchos desconocíamos del frontman con una familiaridad cómoda.

Los panoramas del disco son por demás coloridos, arpados con piano sutil o arreglos de cuerda siempre listos para finalizar cada canción, habiendo otras que contrastan al resto para que nos demos cuenta. Al decir esto me estoy refiriendo al tratamiento minimalista de “If You Need To, Keep Time On Me”, cual funge como punto de referencia para que nos percatemos del tremendo apoyo que dan los instrumentos extra, pero también el calor del silencio, del valor de tener un punto de descanso y de apreciar la tranquilidad en medio de este curso. Aquí Pecknold se refiere a su acompañante y co-fundador de Fleet Foxes, Skyler Skjelset, tal es su valor para la agrupación que su fecha de nacimiento es tomada para dar nombre a la épica “Third Of May / Ōdaigahara” con el que marcaron su regreso y también habla sobre toda su relación con el segundo guitarrista desde 2007. Su duración de 8 minutos donde los últimos son una antítesis “compleja” nos remite directamente a “The Shrine / An Argument”; ambas siendo las baladas de mayor duración en sus respectivos LP’s, y por supuesto, de hermosura suprema. Sin embargo, la progresión más satisfactoria la tiene “On Another Ocean”, una joya que los más fans y aquellos que compartan algunos pensamientos con el vocalista sabrán dar lugar, cabe mencionar que una disección a las partituras y su sample a la música etíope agradará a más de un letrado en la materia.

El nombre de esta tercera producción responde a la inspiración literaria de Pecknold, quién dejó ver en Diciembre pasado que el nombre planeado era Ylajali, como el seudónimo de una princesa ficticia con la que se identificaba, hasta que se enteró del nazismo de su creador y decidió cambiarlo por la recopilación de cartas de F. Scott Fitzgerald, The Crack-Up, ilustrando otro enfoque también presente entre líneas; la relativa fragilidad emocional de Robin, quien se proyecta a través de la música. La portada también fue elegida por Pecknold porque describe bien el paisaje general de Crack-Up: el cómo chocan las olas del mar con un acantilado vasto y robusto, la dramática paleta de colores y el contraste entre ambos. Declarando que la luz en la parte superior derecha es el estado de realización que alcanza con Crack-Up.

El cierre de este 3er compendio en la carrera de Fleet Foxes expone más a la vista el conocimiento que Pecknold ha adquirido; comenzando con el corte más convencional del set como la encantadora "Fool's Errand", que se guarda cualquier rastro de complejidad a la ejecución y se centra en levantar a Pecknold con su poder melódico por encima de un brotante resplandor. Enseguida, ya sea con la introspección de “I Should See Memphis” o la celestial homónima, queda claro que está consciente de la situación social de su país, que su nuevo disco sigue el arco evolutivo de la banda y lo encamina por senderos mejor pensados que no podríamos esperar de su sonido más casual hace 5 o 6 años.

Crack-Up es una secuela inesperadamente superior de Helplessness Blues, pero se adentra tanto en nuevos territorios en busca de una nueva identidad sonora para Robin Pecknold que, a pesar de aún ser gran complemento para su antecesor, no va a terminar de solidificarse por completo debido a la frecuencia con la que toma riesgos, sin embargo dejó despejado el horizonte para su futuro musical con mejor definición y cumple con la gran mayoría de sus intenciones sin morir en el intento, elevando el Folk rústico de Fleet Foxes a otro nivel, con muchas posibilidades para el futuro.
109/v/pHe7Ajn5/file.html
90%




01. I Am All That I Need / Arroyo Seco / Thumbprint Scar
02. Cassius, –
03. – Naiads, Cassadies
04. Kept Woman
07. Mearcstapa
08. On Another Ocean (January / June)
09. Fool’s Errand
10. I Should See Memphis

Por: Sebastián López

3 comentarios:

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