Busca dentro del Blog

13 abr. 2017

Residente: Residente

Residente
Residente
Sony Music
31/Mar/2017


"El mundo terminó siendo más grande que su ambición"

Fue en julio de 2015, pasada la gira de promoción del álbum MultiViral, cuando René Pérez Joglar y Eduardo Cabra (más comúnmente conocidos como Residente y Visitante) anunciaron que su afamado proyecto musical Calle 13 se tomaría un descanso temporal mientras se dedicaban cada uno a sus carreras individuales. Visitante adquirió más experiencia como productor laborando tras las consolas de grupos como Monsieur Periné, Chambao o Gustavo Cordera para después ir de lleno ensamblar su disco solista, mismo que está por anunciarse. Por su parte, Residente recorrió el mundo en busca de experiencias y nuevos sonidos para echar a andar su nueva faceta como intérprete individual, al tiempo que registraba sus avances e historias en residente.com. Todo indicaba que René Pérez sería artífice del disco latinoamericano más ambicioso del año, que la búsqueda mundial emprendida para hallar "su ADN" podría opacar incluso a los trabajos sociales de Calle 13, sin embargo, son precisamente sus raíces como músico las que matan cualquier pretensión transgresora aquí.

Es obvio que el debut homónimo de Residente iba a sustentarse en el Rap urbano que ya le habíamos escuchado, el problema de esta placa es el supuesto enriquecimiento sonoro para las melodías aquí contenidas; el cual, en lugar de darnos un acercamiento cultural con regiones al otro lado del mundo, nos deja con el sonido más estereotípico de la demarcación seleccionada, lo cual puede ser perdonado a costa de despojar este imaginario sentido de ambición musical. Por supuesto que hay un corte en particular que sintetiza la concepción esperada de este trabajo, como "Dagombas en Tamale", lastimosamente, una vez terminado este chispazo temporal quedan expuestas aún más fallas en la consistencia del LP, como la existencia forzada e innecesaria de baladas y la falta de un concepto para dar sentido a tantos estilos, quedan instrumentales muy lindas y bien producidas, dirigidas o a lo genérico o al non-sense colectivo.

Ahora, que al paso de un buen rato con Residente reproduciéndose, se evidencian por sí solos más detalles escondidos; principalmente el uso, y subsecuente abuso, de melodrama folclórico para justificar la falsa grandeza evocada en toda su segunda mitad, exceptuando, por supuesto, a la balada forzada de nombre "Milo". Ya en la recta final, como último recurso, queda recurrir al fatalismo futurista políticamente incorrecto de "El Futuro Es Nuestro" para llamar una vez más la atención del escucha, lo cual pone sobre la mesa la duda de sí en realidad era necesario apegarse al estilo que ya le habíamos escuchado a René Pérez anteriormente para llevar a cabo su proyecto individual, pues, por lo general, los proyectos solistas son acerca de dar un despegue que la estética de la banda no te permitiría hacer fácilmente, dando rienda suelta a ambiciones personales con la experiencia de respaldo, vamos, que hasta León Larregui entendió eso para hacer Voluma.

Ya superado este carnaval sonoro que necesita que volteen a verlo sí o sí, se agradece un desenlace calmado, realmente tradicional de Latinoamérica que encuentras viajando más allá de una plaza principal. Precisamente de eso se debió tratar el disco de Residente más allá de este intento de disco transgresor, que al final de cuentas terminó siendo traicionado por patrones estereotípicos sin un concepto tangible en el cual basarse.
84/v/1rqoLYIl/file.html
62%


01. Intro ADN/DNA
03. Interludio Entre Montañas Siberia
04. Una Leyenda China
05. Interludio Haruna Fati
08. Guerra
09. Apocalíptico
10. La Sombra (feat. Bombino)
11. Milo
12. El Futuro Es Nuestro (feat. Goran Bregovic)
13. Hijos del Cañaveral

Por: Sebastián López

No hay comentarios:

Publicar un comentario