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25/5/19

Vampire Weekend: Father Of The Bride

Vampire Weekend
Father Of The Bride
Sony Music
03/May/2019


"Un padre no tan padre"

Vampire Weekend nunca ha sido santo de mi devoción y tengo que confesar que, el colocarlos en el pedestal de la élite contemporánea como lo mucha parte de la prensa, me parece de las cosas más inexplicablemente osadas que hay en los últimos tiempos. Cierto, son una banda muy buena, y quizá aquí tenga más que ver el juicio subjetivo personal, de un gran seguidor de Simon & Garfunkel y posteriormente Paul Simon, de donde Ezra Koening y co. toman el 80% de sus influencias y mismo porcentaje de seguidores de la banda que seguramente, desconoce del legendario Paul. Genio que certificó el Pop de influencia Afro -o como unos le llaman Word-Funk- de la manera más fidedigna posible al infiltrarse a la Sudáfrica dividida por el apartheid y transformar esa influencia a canciones de Pop como nunca hizo; con su encanto y composición única en su especie y plasmada por vez primera en el magistral Graceland. Del que posteriormente haría una mítica segunda parte con The Rhythm Of The Saints, su propia versión adulta en You're The One, mucho más tarde el soberbio y exquisito So Beutiful Or So What y su máxima evolución en Stranger To Stranger apenas del 2016. (Venga que, el término "apropiación cultural" tampoco nació con Rosalía) Por ello, es que muchas de las cosas del cuarteto de New York me las tomo con calma y no me hacen mucha sorpresa.

Tranquilos, no estoy aquí para vender a Paul Simon ni mucho menos menospreciar todo lo firmado por Vampire Weekend, de hecho, el cuarteto de New York me parecen individualmente unos genios. De esta forma han dado muestras mayúsculas de talento, pero hasta ahí. Sucede que este nuevo Father Of The Bride siendo su primer disco en 6 años, su 4to material en 11, su primer disco doble, con colaboraciones y con un total de 18 canciones, me parece el momento perfecto donde quedan expuestos los puntos altos y bajos de la banda, algo así como cuando Arcade Fire decidió devaluar su catalogo con el muy amigable Everything Now.

Hay quienes no tienen reparo en decir que Modern Vampires Of The City es su obra maestra; una idea que no comparto y con el cuál reitero mi pensar de que por momentos irradian genialidad como nadie, pero en otros pecan de sosos o demasiado ideáticos. Obviamente cuando los elogios a aquella obra fueron mayoría, fue adecuado tomarse un descanso, ir a dar rienda en solitario como Baio que lanzó 2 álbumes, y de Rostam Batmanglij renunciar a su puesto de co-líder de la banda. Ahora vuelven y más seguros, confiados y sobrados que nunca; 18 canciones donde tan a favor y en contra, hay temas de todos los colores y sabores. Sin embargo cuando más ecléctico y variopinto es un disco de Vampire Weekend es cuando menos parece ser esto una banda. Habrá que recordar que Rostam ya no es un miembro fijo en la formación aunque, ha participado en algunos cortes como productor y compositor. Baio y Thomson no pintan casi nada y de hecho, hay fotos de este periodo promocional donde sólo aparece Ezra, de modo que tenemos a una sola persona haciendo todo a su antojo como responsable del proyecto y usando, el nombre de Vampire Weekend como seudónimo.

La vida adulta y la paternidad le han pegado de lleno a Koening, por lo que no puedo evitar imaginar que muchos cortes están hechos en alguna habitación de su casa, haciendo el menor alboroto posible para no despertar a su hijo. "Rich Man", "My Mistake", "2021" y "Jerusalem, New York, Berlin" son 4 que representan esto, canciones intimas donde sólo existe Ezra, su canto, su melodía, su voz postrada al piano o la guitarra y a decir verdad son encantadoras apenas con lo mínimo. Ese efecto sordo y antiguo a las cuerdas de "Rich Man" es hermoso, el arrullo de "2021" o la manera en que "My Mistake" contagia su sentir, su soledad y además queda adornado perfecto con el sax, el clarinete y las cuerdas, todo es hermoso. Por otro lado, las colaboraciones no son precisamente una suma de fuerzas que lleve a Vampire Weekend a crear canciones a la altura de sus piezas más celebres y potentes, más bien parecen una convivencia entre amigos, parecen hasta momentos de una película musical, agradables, placenteros, sin intención de ir por más. Está Danielle Haim en 3 actos, desde la muy acogedora y campirana "Hold You Now", la juguetona y digital "Married In A Gold Rush" que parece un descarte de Contra y la sobrada así como poco educada "We Belong Together". Un tanto más dinámicas resultan las combinaciones con Steve Lacy de The Internet que pone esa chispa inquieta, quisquillosa en la guitarra de "Sunflower", llevando a Ezra hasta a hacer Doo Woop y A Capella sobre las notas de la misma guitarra. El momento se extiende hasta una extraña "Flower Moon" que entre el vocoder parece se convertirá en un pasaje accidentado en un terreno que Koening nunca ha manejado, pero termina por convertirse a la muestra más clara de Afro-Pop de ascendencia Paul Simon en todo el compendio.

Toda la colección son canciones por arriba del promedio, será mucho entendiendo a lo que va Koening, será poco teniendo en cuenta que ha tardado más de media década en su realización y sabiendo lo que hay como antecedentes. Quizá quitarlas para dejar un disco compacto y mucho más concentrado hubiese sido también una buena opción ya que por momentos Father Of The Bride queda falto de fuerza o de algún sobresalto más emocionante. De lo rescatable en esta medida está "How Long?", digna de mencionar por ser la primera canción donde Ezra suelta su voz como en el pasado de Contra, casi dando esas desafinaciones al final de cada línea del coro. Luego está "Unbearably White" que es lenta, es intrincada, compleja, con una línea de violín que deja algo de suspenso en el camino, casi como escuchar vestigios de Modern Vampires Of The City pero descontaminada de aquella producción grisácea.

Obviamente "Harmony Hall" es la pieza que reluce del resto, aquel sencillo limpio, brillante y celebre que profana el Screamadelica de Primal Scream de la mejor manera posible, y es una pieza que pone el listón alto al comienzo. Pero de inmediato aparecen estas travesuras a manera de canciones de Koening que se sienten como si hubiesen quedado en maqueta o que sólo se desarrollaron en algunas partes. Dentro de estas yace "Bambina", que nos deja un riff de guitarra hinchado como los de aquel debut pero tan pronto como parece despegar, regresa a su estado primario. Tan fugaz en sus menos de 2 minutos como "Big Blue", que entre lo poco que dura pasa excelente con su pequeño teclado de dormitorio hasta crecer con acústica y coros monásticos. El híbrido intento de flamenco llamado "Sympathy", resulta un tanto malogrado como cuando los anglo se quieren poner latinos o hispanos. Por lo anterior, claro que momentos álgidos y más cargados están, pero si hay una pieza que llama la atención durante cada segundo, se llama "This Life", que a su ritmo eleva el ánimo, se siente como una pieza tocada por una banda de verdad entera y así, contagia con esa brisa de playa californiana pero con un aire austero, casero y que del mismo modo invita e incita a moverse.

Y así como "This Life", hubiera estado bien tener un puñado de momentos de esta estirpe. Tomando en cuenta que el grupo hizo una trilogía de excelente nivel en 5 años, realizar un disco ya con experiencia y con un margen de 6 años para llevarse a cabo, ir por algo mayor no era demasiado aventurado. Pero ahora que finalmente se nos ha permitido escuchar en qué ha estado trabajando durante más de media década Ezra y compañía, es simplemente imposible no preguntarnos qué sucedió y dónde se perdieron, y es que como disco solista de Ezra Koening hubiera quedado más que interesante. De él vienen letras en primera persona con conceptos dispersos, con señalamientos a la política, al sistema, a los problemas sociales, pero todo con una perspectiva tibia, con confesiones esperadas y con una libertad que se plasma bien; así, sería un spin off decente. Luego de tener a Baio luciendo con 2 discos solistas y unos prodigiosos singles, era buen momento para tenerlo como 2da fuerza creativa, pero no ha sido así. De modo que felicitemos la nueva vida adulta de Ezra Koening con un disco donde nos deja apreciarlo más a él en muchos sentidos.
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65%


01. Hold You Now (feat. Danielle Haim)
03. Bambina
05. Big Blue
06. How Long?
07. Unbearably White
09. Married in a Gold Rush” (feat. Danielle Haim)
10. My Mistake
11. Sympathy
12. Sunflower (feat. Steve Lacy)
13. Flower Moon (feat. Steve Lacy)
14. 2021
15. We Belong Together (feat. Danielle Haim)
16. Stranger
17. Spring Snow
18. Jerusalem, New York, Berlin

Por: José Marr

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